La economía mexicana se contrajo un 0.8% durante el primer trimestre de 2025, marcando el peor arranque de año desde 2020, de acuerdo con datos de Bloomberg Línea. Este retroceso refleja una desaceleración generalizada en la actividad productiva, afectada por la debilidad de la demanda interna, la incertidumbre en el entorno global y los ajustes en las políticas fiscales. Sectores clave como la manufactura y los servicios mostraron un desempeño por debajo de lo esperado, mientras que la inversión fija bruta también registró una contracción. Analistas señalan que la economía enfrenta vientos en contra adicionales, como la volatilidad cambiaria y la persistente inflación, que limitan el consumo y la inversión. Aunque el gobierno ha implementado medidas para estimular el crecimiento, los resultados aún no se reflejan en los indicadores de corto plazo. La contracción del PIB en el primer trimestre plantea dudas sobre la capacidad de México para alcanzar las proyecciones de crecimiento para todo el año, que se sitúan alrededor del 2%. Los mercados financieros reaccionaron con cautela ante la noticia, con el peso mexicano mostrando cierta presión frente al dólar.

Perspectiva del Mercado

Para el Nasdaq Composite, se anticipa un desempeño volátil en el corto plazo, influido por la incertidumbre macroeconómica global y las expectativas de tasas de interés. El oro podría mantener su atractivo como refugio seguro, con posibilidad de alza moderada si persisten las tensiones económicas. Bitcoin parece propenso a movimientos laterales, sujeto a la evolución regulatoria y al apetito por riesgo de los inversionistas.


Fuente: Bloomberg Línea

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